Ultrasonido estructural: cómo se revisa cada órgano del bebé.
Entre las 20 y 24 semanas se realiza la evaluación anatómica más detallada de todo el embarazo — más de 50 estructuras revisadas sistemáticamente.
El ultrasonido estructural entre las 20 y 24 semanas es, técnicamente, el estudio más exigente del embarazo. El bebé ya tiene el tamaño suficiente para que cada órgano pueda evaluarse con detalle, pero todavía está rodeado de líquido amniótico suficiente para visualizarlo bien.
No es un ultrasonido para "saber el sexo" — aunque se sepa. Es una revisión anatómica completa siguiendo la guía ISUOG 2022, que incluye más de 50 estructuras.
Qué se revisa, órgano por órgano.
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Cráneo y cerebro: forma, estructuras de la línea media, ventrículos laterales, cerebelo, cisterna magna.
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Cara: perfil, órbitas, labios, nariz, paladar.
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Columna vertebral: evaluación en planos sagital, transversal y coronal.
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Corazón (5 planos): cuatro cámaras, tractos de salida, arco aórtico y ductal.
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Abdomen: estómago, riñones, vejiga, inserción del cordón, diafragma.
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Extremidades: huesos largos, manos y pies, con biometría.
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Placenta y líquido amniótico: localización, morfología, índice de líquido.
"Un estudio estructural bien hecho detecta el 90% de las malformaciones mayores. Uno apresurado detecta mucho menos."
Por qué la posición fetal importa.
El bebé está en constante movimiento. A veces una estructura no se visualiza bien en la primera pasada y se requiere esperar a que cambie de posición, o repetir el estudio en unos días. Es parte normal del proceso — no es una falla del equipo ni del doctor.
Equipo de alta resolución, tiempo suficiente (no menos de 45 minutos) y un especialista certificado en medicina materno fetal. Un estudio estructural rápido en 10 minutos no cumple los criterios internacionales.
Biometría y estimación de peso fetal.
Además de la anatomía, el estudio incluye medición del perímetro cefálico, abdominal, longitud femoral y estimación del peso fetal, que se compara con curvas de crecimiento personalizadas. Esto permite identificar precozmente casos de restricción de crecimiento o macrosomía.
Si tu embarazo tiene factores de riesgo (hipertensión, diabetes gestacional, edad materna avanzada, antecedentes obstétricos), puede indicarse además Doppler de arterias uterinas y cervicometría para evaluar riesgo de parto pretérmino.